Las líneas de tendencias o líneas de soporte y resistencia ‘dinámicas’ (por cambiar constantemente su valor), tienen menos importancia que las horizontales, pero representan una gran ayuda visual para nuestros análisis y para la identificación de las diversas formaciones que presentan los gráficos, en especial para las tendencias y la velocidad de las mismas. También pueden indicarnos en ciertos casos cambios tendenciales, cuando el precio no presenta un estructura lenta de acumulación o distribución.

Una línea de tendencia es en esencia igual a una horizontal. Es la simple unión de dos o más puntos en el gráfico. La gráfica de arriba nos muestra cómo una sucesión de mínimos y máximos mayores conforman una tendencia alcista que será válida mientras el último mínimo anterior no sea quebrado a la baja. El nivel horizontal dibujado a puntos representa este último mínimo de la tendencia alcista.
Cuando el soporte dinámico (azul) es quebrado el precio ha reducido la velocidad y comenzará a lateralizar, aumentando las posibilidades de un cambio de tendencia. Sólo el quiebre del último mínimo constituye la señal sólida de cambio de tendencia mediante un nuevo impulso bajista que debe evaluarse y validarse en función a la distancia vertical proyectada, en comparación con los impulsos alcistas de la anterior tendencia.
Al iniciarse la nueva tendencia bajista, ahora los puntos de referencia son los máximos. Del mismo modo, cuando el último máximo anterior es quebrado, la tendencia bajista termina y una nueva tendencia alcista comienza a formarse (no mostrada).
La mayoría de los iniciados tienen problemas tratando de definir los niveles horizontales de mínimos y máximos, cuando los precios presentan niveles muy ambiguos y no muy bien definidos. En esta fase es esencial la práctica supervisada para evitar la creación de malos hábitos en sus análisis.
Recuerde que un máximo mayor o un mínimo menor deben de recorrer una distancia considerable extendiéndose por encima del máximo anterior o por debajo del mínimo anterior para ser considerados como válidos. La práctica intensiva le proporcionará de manera muy rápida la agilidad visual que su ojo necesita para la correcta definición de esto niveles.
Muchas horas de ejercicio y lectura de gráficos continuas no lograrán que avance más rápido en el entrenamiento de su ‘ojo técnico’ para visualizar las líneas de tendencias. Lo correcto es establecer por lo menos dos tandas diarias de 30 minutos a 1 hora mientras supera esta fase de la Etapa Mecánica. Su avance se apreciará con el tiempo y se potenciará con la supervisión de un especulador experimentado para evitar el descontento, la pérdida de tiempo y eventualmente el fracaso.
J.H. Grandgerard