Los niveles de precios más importantes en un análisis técnico son los niveles horizontales de soporte y resistencia. Las señales emitidas por todos los indicadores técnicos desarrollados en las últimas décadas siempre deben ser confirmadas por el comportamiento del precio, o sea el rompimiento decisivo de un soporte o de una resistencia horizontal.

Resistencia: unión de 2 o más puntos donde el mercado logra cambiar la dirección inmediata del precio hacia la baja.
Soporte: unión de 2 o más puntos donde el mercado logra cambiar la dirección inmediata del precio hacia el alza.
Las líneas horizontales representan los únicos niveles de precios que sirven de referencia objetiva a la hora de realizar un análisis. Las demás líneas y formaciones constituyen una forma subjetiva de analizar los gráficos, ya que dependen de la experiencia de cada analista y de los criterios que este utilice para trazas sus formaciones y líneas de tendencias dinámicas.
Un nivel horizontal es rígido y no necesita de ningún tipo de interpretación personal. Es concreto y su determinación no depende de la experiencia del analista. Así por ejemplo un soporte ubicado en 1.0250, no necesita ser confirmado por ninguna otra línea. En cambio, cuando una formación se desarrolla en el gráfico, o alguna línea de tendencia dinámica es quebrada, siempre es necesario esperar a que el precio confirme el movimiento mediante el quiebre de la línea horizontal importante más cercana.
Importancia de las Líneas Horizontales

La importancia de una línea de tendencia aumenta en la medida en que es “puesta a prueba” una mayor cantidad de veces, al mismo tiempo aumentan las probabilidades de que el nivel sea cruzado. Cuando una línea horizontal cambia de “personalidad”, o sea que se transforma de soporte a resistencia o viceversa, tiende a presentar mayor importancia que el resto de los niveles horizontales y hay que prestarle más atención que al resto de las líneas.
Esto indica que existe una gran cantidad de especuladores dándole seguimiento a este nivel y cuando son quebrados los movimientos resultantes tienden a ser muy decisivos y duraderos en la dirección del quiebre.
Cuando el precio rompe un nivel horizontal múltiple muy pocas veces retrocede, dejando afuera del movimiento a la gran mayoría de los participantes pasivos, que luego entrarán tarde a participar del movimiento. Este comportamiento justifica la vieja frase “mayor riego, mayor beneficio”.

Las líneas tienden a ser más importantes en la medida en que ocupan más espacio de tiempo. Un nivel de resistencia que se extiende durante 12 semanas es mucho más importante que uno que sólo se extiende por 12 días. En estos casos de líneas horizontales muy prolongadas los puntos de resistencia tienen más validez, pues involucran a un mayor número de especuladores.
El Riesgo, Las Ganancias y las Líneas Horizontales
La objetividad de las líneas horizontales de soporte y resistencia nos permitirá identificar de manera muy clara tanto los niveles de riesgo como los niveles de toma de ganancias en todas nuestras transacciones.
Es impresionante observar la facilidad con que una de las estrategias más básicas del análisis técnico nos provee una metodología tan poderosa y efectiva tanto para proteger nuestro capital como para aumentarlo constantemente.

La gráfica de arriba nos muestra la gran ventaja que nos proveen las líneas horizontales de soporte y resistencia. Veamos la anatomía esquemática de una exitosa transacción alcista desde el punto de vista de las líneas horizontales de soporte y resistencia.
El quiebre del soporte S1 actuó como anticipación al quiebre importante de la formación de piso en la antigua tendencia bajista. El precio rompe la resistencia y alcanza el último máximo de la tendencia bajista anterior, aumentando considerablemente las probabilidades de iniciar una nueva tendencia alcista.
Si decidimos entrar en estos momentos, colocaríamos nuestro riesgo por debajo del soporte S0, que sería considerado el segundo mínimo de la potencial nueva tendencia alcista. Nótese que el precio quebró el “último máximo” de la antigua tendencia bajista de manera muy tímida, lo que no constituye un quiebre sólido y no debe ser considerado como una señal definitiva.
El precio realiza un nuevo máximo M1 definiendo la nueva tendencia alcista y creando el nuevo soporte S1. Es tiempo de mover nuestro riesgo desde el soporte S0 hasta el soporte S1. En este instante si el precio realiza un reverso es muy probable que salgamos de la operación sin pérdidas y sin ganancias. El precio no revierte y alcanza el nuevo máximo M2 creando el nuevo soporte S2. Es tiempo de mover el riesgo desde S1 hasta S2. Ahora nuestra posición tiene una ganancia asegurada.
El precio realiza el nuevo máximo M3 creando el último mínimo (soporte S3). Posteriormente crea un cuarto mínimo (soporte S4) dentro del mismo impulso alcista. Los especuladores más conservadores cerrarían su posiciones con este quiebre de S4. Otros preferirían esperar el quiebre del soporte S3; esto es una decisión personal.
J.H. Grandgerard