I-04: Tendencias

Las tendencias ocurren en todas las temporalidades al igual que las acumulaciones y distribuciones. De hecho, siempre existe una tendencia en un determinado producto bursátil. Si buscamos bien, desde el tick hasta la temporalidad mensual o anual, siempre encontraremos una tendencia en algún lugar.

Pero humanamente es imposible darle un seguimiento efectivo a todas las temporalidades. Es por ello que la elección de su temporalidad primaria (estilo) es de suma importancia para desarrollar sus habilidades como especulador profesional. Una vez aprenda a identificar correctamente las cuatro fases del precio, ubicar las tendencias y sacarle provecho en su operativa será relativamente fácil.

En cuanto a las tendencias sólo debemos enfatizar la validez de los máximos/mínimos creados con cada impulso. Como regla simple y práctica podemos decir que la distancia vertical entre máximos sucesivos y mínimos sucesivos es fundamental. Así de simple pero claro, el Mercado en la mayoría de los casos proyectará máximos/mínimos falsos (ambiguos) con distancias verticales cortas y confusas. Veamos un esquema general que puede ser aplicado a cualquier temporalidad.

La clave de identificar tendencias radica en esta explicación y constituye el primer gran paso en su operativa y en el entrenamiento de su ojo para especular. Es imprescindible desarrollar la habilidad para identificar tendencias. Recordemos que los máximos/mínimos usualmente contienen formaciones de velas con largas sombras. Integrar estas sombras para realizar una efectiva apreciación tendencial depende del contexto. Inicialmente utilice el extremo de la vela.

Del esquema anterior podemos definir la validez de cada nuevo mínimo/máximo:

Las distancias verticales entre los máximos ambiguos, como por ejemplo entre max4 y max3, constituyen trampas del Mercado que usualmente presentan formaciones de velas en dichos puntos sugiriendo que el precio ha proyectado en este caso un nuevo máximo falso.

Observemos una reacción típica después de una sucesión de máximos ambiguos cuando el precio rompe el mínimo situado entre max2 y max1. Esta tendencia alcista no termina con este retroceso, sino con el próximo impulso que rompe a la baja a min7.

En la parte derecha tenemos también el max3 que trató de proyectar un nuevo impulso y un nuevo máximo de manera fallida. En este caso el movimiento entre min2 y max3 debe ser considerado como un retroceso bajista y no como un nuevo impulso alcista. Lo mismo ocurre entre min2 y min3 cuando el precio trata de proyectar un mínimo nuevo y falla en el intento.

El cambio real de tendencia ocurre cuando el impulso entre min6 y max5 cruza por encima de max6 (último máximo de la tendencia bajista). En ocasiones podemos anticipar y entrar con el quiebre alcista sobre max8, proyectado por el impulso entre min5 y max7.

Las distancias verticales son la clave para la correcta identificación de las tendencias. El Mercado siempre proyectará sus trampas para engañar a la mayoría. De hecho la mayor parte del tiempo las tendencias son erráticas y sumamente difíciles de definir para el ojo inexperto. Es por ello que debe tomarse su tiempo en esta fase y perfeccionar estas habilidades imprescindibles para identificar tendencias correctamente.

Velocidad de las Tendencias

En la siguiente gráfica observaremos cómo las líneas dinámicas nos ayudan a identificar la velocidad del precio. Esta herramienta será muy útil para nuestros futuros análisis de correlación y fuerza relativa. También nos ayudarán a identificar las etapas por las cuales todos los productos bursátiles atraviesan cuando se crean las burbujas.

Podemos definir claramente tres velocidades en este gráfico identificadas por los tres soportes dinámicos. A medida que la velocidad de la tendencia aumenta, el ángulo formado entre la línea de tendencia y el eje horizontal aumenta (mostrado en cada soporte por las líneas horizontales a puntos). También podríamos decir que la “pendiente” de la tendencia va aumentando. A medida que aumenta la pendiente, la tendencia general va llegando a su final.



Siempre recuerde que sólo el quiebre del último mínimo anterior nos indica un cambio de tendencia y no el simple quiebre de una línea dinámica.

Existen otras velocidades que debemos de tomar en consideración a la hora de realizar nuestro análisis. Cada impulso alcista (distancia del mínimo al máximo) que realiza el precio recorre una cantidad exacta de puntos (pips). Usted debe desarrollar un ojo crítico para establecer comparaciones entre cada impulso y cada retroceso. Si un retroceso llega hasta el mínimo/máximo anterior, es muy probable que ese mínimo/máximo no sea quebrado de inmediato. Y más aún si presenta alguna formación de vela con largas sombras o alguna estructura de trampa (que estudiaremos más adelante).

La realidad es que a mayor velocidad mayor manipulación. La secuencia natural de un mercado gobernado por la oferta y la demanda real obedece a movimientos ondulatorios simétricos, o relativamente simétricos. Un aumento considerable de la velocidad de los impulsos o de los retrocesos indica que hay otras fuerzas influyendo sobre el precio.

En una tendencia los impulsos deberían recorrer más puntos que los retrocesos. A medida que los impulsos se igualan en tiempo y recorrido a los retrocesos, la atmósfera va cambiando y empieza a crearse un tono de incertidumbre que origina la formación de un potencial proceso de acumulación o distribución, que sólo existirá cuando el precio rompa y salga de dicho proceso en dirección opuesta a la actual tendencia.

Máximos y Míninoms Ambiguos

Identificar las tendencias es sumamente fácil una vez entrenamos el ojo para evitar caer en los falsos impulsos que el Mercado desarrolla frecuentemente. Debemos enfocarnos en los mínimos y máximos de la tendencia para evitar ser sacudidos por los falsos quiebres. El secreto está en las distancias verticales entre máximos sucesivos y las distancias verticales entre mínimos sucesivos. Debemos comparar estas distancias verticales entre ellas. Cada nuevo quiebre debe ser evaluado mediante la cantidad de puntos que recorre el precio en el gráfico y compararlo con las distancias verticales anteriores. En este gráfico vemos claramente que entre M3 y M4 hay una distancia muy pequeña y por ende debemos obviar a M4 como un máximo válido.

Otro comportamiento típico del precio es presentar máximos ambiguos para confundir al público. Nótese la diferencia vertical entre los máximos M1, M2 y M3 de la tendencia bajista y compárelos con las distancias verticales entre los “máximos ambiguos” del retroceso alcista. Este tipo de trampas es muy común pero la mayoría tiende a obviar este comportamiento. La parte psicológica (la avaricia, en este caso) nos traiciona y tendemos a convencernos de que los máximos ambiguos son válidos. Para que uno de estos nuevos máximos (ambiguos) sea válido, es necesario que la distancia vertical sea igual o superior a la menor distancia vertical proyectada entre los mínimos anteriores, que en este caso sería la distancia vertical entre los mínimos M2 y M3. Estos conceptos aplican para todas las temporalidades.

El Enemigo de las Tendencias

El enemigo de todo inversor o especulador seguidor de tendencias es el triángulo invertido, también conocido como “el megáfono” o “el cono”. Esta formación es fácil de identificar, pero por lo general nos costará una pérdida para poder identificarlo. En algunas ocasiones el análisis de múltiples temporalidades no ayudará a evitar caer en esta funesta trampa.

El cono desmoraliza a la mayoría de los especuladores pues entienden que su capacidad como analistas es insuficiente, cuando en realidad es simplemente el Mercado recolectando volumen para alimentarse y proyectar un nuevo movimiento agresivo. En esta escena el precio tiende a oscilar entre dos líneas dinámicas que se expanden cada vez más, presentando máximo mayores y mínimos menores. El cono es la única razón por la que colocamos una orden de pérdida (StopLoss = SL) al momento de entrar para proteger nuestro capital. Suelen convertirse en acumulación o distribución.



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