El análisis de múltiples temporalidades provee una logística de trabajo muy efectiva. Al inicio, para simplificar esta técnica es recomendable sólo utilizar tres temporalidades diferentes. Veamos la definición de cada una de estas temporalidades.
Temporalidad Primaria (Señal). Es la temporalidad donde realizamos nuestro análisis técnico y desde la cual obtenemos nuestras señales tanto para entrar como para salir del mercado. Es la temporalidad que define nuestro estilo como especuladores.
Temporalidad Superior (Confirmación) . Es una temporalidad mayor a la primaria cuya función es la de proveer una perspectiva macro a la hora de tomar nuestra decisión final para entrar al mercado. También provee excelentes puntos de referencia para determinar los objetivos de ganancias de nuestras transacciones.
Temporalidad Inferior (Ejecución) . Es una temporalidad más corta que la primaria y se utiliza para determinar el punto de menor riesgo posible para ejecutar nuestra transacción de entrada, después de que la señal ha sido emitida en la temporalidad primaria.
Tanto la temporalidad inferior como la superior nos muestran aspectos en dos dimensiones distintas a la temporalidad primaria. Nuestra visión se potencia evitando ser golpeados por algún choque externo que no podríamos visualizar en una sola temporalidad inferior y reduciendo el riesgo de la transacción con una ejecución más precisa y taimada.
Veamos un esquema básico del uso del análisis de múltiples temporalidades. Debemos recordar que la temporalidad superior nos confirma la señal emitida por la temporalidad primaria y que la temporalidad inferior nos provee el punto de menor riesgo para entrar al mercado. Esta secuencia muestra la forma más conservadora de aplicar esta metodología.

En la gráfica el precio ha quebrado su máximo anterior en la temporalidad primaria (azul), emitiendo una fuerte señal de compra. Verificamos en la temporalidad superior (negra) que estamos en una tendencia alcista y simplemente nos dedicamos a la ardua tarea de esperar. El comportamiento natural del precio después de un impulso es retroceder, así es que esperamos con mucha paciencia a que el precio desarrolle su fase de consolidación o retroceso.
En la temporalidad inferior (roja), vemos como este retroceso de la temporalidad primaria se convierte en una mini-tendencia en la temporalidad inferior. Con mucha paciencia esperamos el quiebre del máximo anterior de esta mini-temporalidad para introducir nuestra orden de compra.
Finalmente, observamos en la temporalidad superior que nuestro primer objetivo de ganancias puede ser el máximo anterior de la gran tendencia negra, o quizás podemos tomar ganancias parciales y dejar que el precio proyecte un nuevo máximo superior para tomar el resto de los beneficios de esta transacción.
La lógica para una operación bajista sería idéntica a la que hemos mostrado en el esquema básico anterior, pero con todas las tendencias en sentido contrario.
Algo que influye bastante en la definición de las temporalidades es la personalidad del producto bursátil en cuestión. Por ejemplo, es muy probable que un producto desarrolle sus tendencias y sus ciclos del precio de mediano plazo en el gráfico de 1 hora y no en el de 4 horas. Todo va a depender de la dinámica de la relación precio/tiempo en la que se encuentra el precio dentro de su ciclo y de la personalidad del producto bursátil.
Hay productos que obedecen continuamente a las mismas 3 temporalidades. Es por ello que al inicio uno siempre tiene que familiarizarse con un puñado reducido de productos, para de esta manera asimilar mejor su comportamiento, determinar con mayor exactitud su trilogía de temporalidades, realizar análisis más certeros y ser más efectivo en nuestro trabajo.
Siempre tenga presente que las temporalidades no son rígidas y que en ocasiones por ejemplo, una temporalidad primaria de 1 hora coincida con una inferior de 15 minutos, o que una temporalidad primaria de 4 horas coincida con una inferior de 1 hora o quizás con una superior diaria o semanal.
Nada está escrito en piedra en el análisis técnico, es la psicología humana plasmada en los gráficos la que ésta herramienta nos permite estudiar y los humanos somos tan inciertos y tan inestables como el precio mismo. El científico Newton una vez dijo que podía proyectar con gran exactitud la trayectoria de los astros, pero que le era imposible predecir el comportamiento humano.
El análisis de múltiples temporalidades nos provee una estrategia de entrada y salida altamente efectiva y no necesitamos “mejorar”, “adecuar”, ni “actualizar” esta metodología de especulación. Con un estricto manejo del capital y una correcta actitud mental, su éxito como especulador es altamente probable.
Finalmente, recuerde que el hecho de utilizar sólo tres temporalidades es simplemente una simplificación del uso adecuado del análisis de múltiples temporalidades. Para el correcto uso de esta metodología, el especulador debe identificar las temporalidades indicadas para cada producto bursátil en cada una de sus facetas. Es probable que al inicio se sienta un poco confundido cuando observe que las trilogías de temporalidades cambian constantemente en algunos productos bursátiles. Esta sensación de confusión irá desapareciendo a medida que vaya adquiriendo su propia experiencia y establezca una relación personal con un número reducido de productos bursátiles que luego irá expandiendo cuando lo considere necesario.
J.H. Grandgerard