Todo lo que hemos visto hasta ahora constituye la parte de especular siguiendo sólo el comportamiento del precio de manera aislada. Para obtener una ventaja probabilística en nuestro negocio, debemos filtrar este comportamiento del precio con el volumen negociado, por la sencilla razón de que el volumen valida los impulsos del precio. Un impulso alcista en un atendencia alcista con bajo volumen relativo indica manipulación.
Ya sabemos que el precio suele comportarse de dos maneras, tendencial o en rango. Cada fase obedece a una planificación previa que el mercado diseña, siempre con el objetivo de pasar a la siguiente fase con la menor cantidad de participantes posible, para tener a quien descargarle toda la mercancía que ha sido acumulada con anterioridad. Veamos primero los puntos a tener en cuenta para proyectar el precio de acuerdo al volumen negociado en los puntos extremos de un Mercado en estructura de rango.
El Volumen en los Máximos y Mínimos
El volumen es la fuerza que mueve el precio y la ausencia del mismo nos indica que el movimiento es falso o inducido por diferentes mecanismos de manipulación. Lo que debemos tener presente es que un impulso necesita más volumen negociado que un retroceso, para que la tendencia tenga sentido y sea sólida.
En el caso de los máximos y mínimos el mercado acude a viejas “mañas” que siempre proveen excelentes resultados para promover el miedo en los participantes. El ojo entrenado sabe detectar estos puntos de impulsos fallidos que se caracterizan por la ausencia considerable de volumen en comparación con el volumen negociado en niveles similares.
Tenemos básicamente 3 esquemas generales que al ser combinados con el comportamiento del precio y el contexto general nos proporcionan una herramienta altamente consistente para seguirle la pista al dinero fuerte. Estos son:
Estos esquemas básicos son altamente efectivos y tienen la misma validez para evaluar el volumen en las pruebas realizadas a los mínimos. Lo importante es la fortaleza de la señal. Estos esquemas nos dan una idea general del comportamiento del precio cuando “pone a prueba” un máximo o mínimo. Lo interesante es buscar señales fuertes en la relación del volumen. Así por ejemplo, si tenemos un V2 que es dos veces mayor a V1, las probabilidades de que el precio retorne a realizar otra “prueba” al mismo nivel horizontal, son altas. Esto no quiere decir que lo haga de inmediato, pero en algún momento no muy lejano regresará. Cuando regrese, debemos comparar nuevamente el volumen del quiebre para validar.
El Volumen en las Tendencias
El precio consta de 4 fases y en cada una el dinero fuerte deja claras pistas de sus actividades. Estudiemos el esquema general de un ciclo del precio tomando en consideración las cuatro formas de intervención que realiza el dinero fuerte. Nuestro deber es identificar la intención imperante de los profesionales y tomar cada día como una pieza más del rompecabezas que se está formando. En un día cualquiera, el dinero fuerte puede realizar una de estas cuatro cosas:
[1] Acumulación: comprando de manera pasiva
[2] Tendencia Alcista: comprando de manera agresiva
[3] Distribución: vendiendo de manera pasiva
[4] Tendencia Bajista: vendiendo de manera agresiva
La quinta posibilidad es que no hagan nada y aunque no es común, a veces sucede. Las fases uno y tres nunca se realizan en un solo día (si estamos hablando del gráfico diario). El mercado necesita “distribuir” y “acumular” para involucrar al mayor número de participantes posible, para que este mismo público luego sirva de receptor al final de cada parte del ciclo, sumado a todos los nuevos participantes que son inducidos mediante diversas campañas mediáticas y diversas estructuras en el precio.
En las fases dos y cuatro las compras o ventas sólo se realizan al inicio de las tendencias, luego comienza un largo proceso para incentivar a los participantes a entrar para alimentar la tendencia. En un momento determinado, el dinero fuerte comienza a tomar beneficios y comienza a acumular o a distribuir. Para la mayoría estos eventos pasan desapercibidos debido a las presiones mediáticas, pero quedan todos registrados en el volumen negociado cada día. Veamos un esquema general que contiene las señales más comunes que nos indican si el dinero fuerte está acumulando, comprando, distribuyendo o vendiendo.

Acumulación:
Vela 1: El precio baja con respecto al día anterior y el volumen aumenta sustancialmente. La señal aparece en la próxima vela alcista, indicándonos que el dinero fuerte había comprado el día anterior, mientras las masas vendían en respuesta a las malas noticias. Los quiebres posteriores por debajo del mínimo de este día fueron realizados con menor volumen.
Vela 2: El precio cae y el dinero fuerte aprovecha esta caída para acumular. Al final del día se nota que el precio termina al alza en vista de la ausencia de vendedores.
Vela 3: El precio cae con alto volumen en un día con estrecho rango. La señal proviene al día siguiente cuando confirmamos que el precio estaba siendo manipulado mientras el dinero fuerte acumulaba. De haber sido venta, en el segundo día el precio debió haber caído.
Vela 4: El precio cae en estrecho rango con bajo volumen. Usualmente los especialistas bajan el precio para verificar que aun no quedan vendedores que puedan entorpecer la subida que se aproxima. Cuatro velas antes, el precio había quebrado una resistencia importante con alto volumen y este retroceso en bajo volumen confirma esa acción de quiebre alcista.
Tendencia Alcista:
Vela 5: El precio sale de la acumulación con volumen notorio y rango amplio. El dinero fuerte está realizando sus últimas compras “promoviendo” la nueva tendencia alcista.
Vela 6: El precio cae con poco volumen. En toda tendencia alcista, el volumen en los días de avance debe ser mayor al volumen en los días de retroceso.
Distribución:
Vela 7: El precio trata de quebrar al alza el máximo anterior con poco volumen. Nos indica que el precio se ha quedado sin fuerza y que una caída brusca es inminente. (Otra señal similar ocurre cuando el precio proyecta un nuevo máximo en una vela de gran volumen y corto rango).
Vela 8: El precio sube con poco volumen. Toda tendencia bajista se caracteriza por caídas en alto volumen y retrocesos con poco volumen.
Tendencia Bajista:
Vela 9: El precio sale de la distribución en un día de volumen considerable y amplio rango, confirmado por la caída del día siguiente. El dinero fuerte realiza sus últimas ventas para iniciar la tendencia bajista y “promover” la ventas para alimentar esta nueva fase.
Vela 10: El precio intenta subir pero el día siguiente observamos indecisión. Este es un escenario típico en una tendencia bajista. Mientras el precio no logre subir varias velas consecutivas, asumimos que el dinero fuerte no está comprando todavía.
Vela 11: El precio sube promovido por buenas noticias para luego caer de inmediato, advirtiéndonos que el alza con fuerte volumen del día anterior era venta.
J.H. Grandgerard